¿Estás pensando en cambiar de Asesoría?

La relación de tu negocio con tu asesoría es clave para la correcta marcha de tu actividad profesional y por supuesto la rentabilidad de tu negocio.

Por eso, tu asesor dispone de toda la información necesaria para poderlo gestionar adecuadamente: facturas, informes, contabilidad y otros documentos que te hacen replantearte el cambio de asesoría.

¿Cuáles son los motivos por los que plantearse un cambio de asesoría?

  • Mala relación calidad-precio.
  • Falta de confianza por una mala actuación.
  • Incremento del precio de manera injustificada.
  • Retrasos en los plazos de gestión y contabilización de facturas.
  • Desinformación en lo concerniente a novedades.
  • Falta de interés en los problemas de tu negocio.
  • No cubre las expectativas que tenías.
  • Tarda mucho tiempo en contestar emails o devolver tus llamadas.
  • No aporta valor añadido a tu negocio.
  • No hay compromiso.
  • No hay una atención personalizada.

Siempre es buen momento para cambiar a mejor. Darte de alta en una nueva asesoría es un trámite sencillo.

¿Podemos ayudarte?

Aspectos sinónimo de calidad

  • Claridad en los contratos.
  • Precio adecuado a tus necesidades.
  • Oferta de incentivos.
  • Crecer dentro de la misma asesoría cuando aumenten tus necesidades.
  • Sin cláusulas de permanencia.
  • Amabilidad en el trato: cercanía, atención y compromiso.

El trabajo de una asesoría no es solo gestionar, sino principalmente asesorar. Es conocer las necesidades de su cliente, aconsejarlo en temas fiscales, contables y laborales, analizar sus estados financieros, proponiendo medidas correctoras si fueran necesarias. Así el cliente considerará a la asesoría como una parte indispensable del negocio.

Atención Personalizada: Tu asesoría debe estar allí para tu empresa y aconsejarte en tus dudas, debe adaptarse a las necesidades particulares de cada cliente.

Una asesoría de calidad da un servicio proactivo:

  • Informando de lo cambios legales.
  • Analizando los estados financieros del cliente.
  • Trasladando las conclusiones y proponiendo medidas correctoras si son necesarias.
  • Estableciendo un flujo de información constante entre la asesoría y el cliente.